El inventario fantasma
Producto que el Excel dice que tienes y la bodega dice que no. Se descubre en el conteo físico, meses después, cuando ya no se puede reclamar a nadie.
Las hojas de cálculo son gratis. El tiempo que se va en mantenerlas, no. Pon tus números y mira la cifra — aunque el resultado sea que te conviene quedarte.
se van en trabajo manual que hoy haces a mano
Precios sin IVA. La cifra sale solo de los datos que pusiste arriba.
Hay costos reales que no sabemos poner en dólares sin inventarnos un número. No los metimos en la cuenta, pero existen y suelen pesar más que las horas.
Producto que el Excel dice que tienes y la bodega dice que no. Se descubre en el conteo físico, meses después, cuando ya no se puede reclamar a nadie.
Un dato mal tecleado en un archivo aparece en tres reportes distintos. Buscar dónde empezó cuesta más que haberlo registrado bien la primera vez.
Cuando el cierre depende de quien «sabe cómo está armado el archivo», su renuncia es un problema operativo, no solo de recursos humanos.
No saber qué producto deja margen o qué cliente no paga a tiempo no aparece en ninguna factura, pero se paga igual.
De lo que tú pongas. Multiplicamos las horas que declaras por el costo de hora que declaras, y aplicamos el porcentaje de ahorro que tú elijas. No hay ningún promedio de industria escondido: si cambias un dato, cambia el resultado.
El porcentaje de ahorro arranca en 50 %, que es deliberadamente conservador, y puedes bajarlo. Si con tus propios números no sale a cuenta, la calculadora te lo va a decir. Preferimos eso a que lo descubras a los tres meses.
No, y quien te diga que sí te está vendiendo humo. Lo que desaparece es la doble digitación y el cuadre entre archivos. El criterio profesional —revisar, decidir, corregir— sigue siendo tuyo y sigue tomando tiempo.
Los difíciles de poner en dólares: el inventario que se pierde porque nadie sabía que estaba, la venta que no se cierra porque no encuentras el dato, y las noches de cierre. Por eso el número que sale suele quedarse corto.
La migración va incluida: cargamos tus productos, clientes y saldos contigo. Lo que sí cuesta es tiempo de tu equipo las primeras semanas, y eso conviene tenerlo en cuenta al elegir la fecha.
Si ya decidiste dar el paso, la guía para migrar de Excel sin perder los datos cuenta en qué orden hacerlo.
Tres o cuatro preguntas y te decimos qué plan te sirve. Incluso si es el más barato.